El pintor madrileño Luis Feito ha sido reconocido con el Premio Nacional de Arte Gráfico 2018, concedido por Calcografía Nacional de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Rabasf), ha anunciado hoy esta institución.

El jurado, reunido esta mañana en Madrid y presidido por Antonio Bonet, el máximo responsable de la Rabasf, ha valorado “su utilización de recursos y lenguajes del arte gráfico, especialmente del aguafuerte, aguatinta y monotipo, en absoluta coherencia e integración con sus planteamientos estéticos generales”.

Sus propuestas gráficas están dotadas de cualidades que, por su gestualidad”

“Sus propuestas gráficas están dotadas de cualidades que, por su gestualidad, se aproximan a la práctica de la pintura; y a la inversa, la obra pictórica de Feito está en deuda con soluciones visuales experimentadas en el campo del arte gráfico”, según el acta del jurado.

Por esta forma de entender y trabajar en el ámbito de la estampa, el jurado lo considera heredero de la tradición clásica del “peintre-graveur” (pintor-grabador).

Feito fue uno de los impulsores del grupo El Paso, de gran incidencia en el arte español de finales de los cincuenta

Nacido en Madrid el 31 de octubre de 1929, Feito fue uno de los impulsores del grupo El Paso, de gran incidencia en el arte español de finales de los cincuenta y que enseñó al país a comprender el arte abstracto. Es miembro de la Rabasf desde 1950 y ha expuesto con regularidad en las principales capitales mundiales del arte, desde Madrid a París, Milán, Nueva York, Tokio o Roma.

Ha participado en la XXXI Bienal de Venecia y en ferias como Estampa, ARCO y Art Basel. Entre los reconocimientos que ha recibido destacan la distinción de Oficial de las Artes y las Letras de Francia y la Medalla de Oro de Bellas Artes. Su obra está en museos y colecciones como la Fundación Guggenheim de Nueva York, el Museo de Arte Moderno de Tokio, el Reina Sofía o el Museo de Arte Abstracto de Cuenca, entre otros. (EFE Madrid 16/01/2019)

«En el arte no hay que confundir la libertad con el libertinaje»

Feito sostiene que en el arte «no todo vale» y que «no hay que confundir la libertad con el libertinaje», según señaló a Europa Press en una entrevista. «No se puede ir por ahí cortando cabezas a la gente porque eres libre de hacer lo que quieres. Si algo molesta a los demás y se ha presentado como algo normal algo que no lo es, es normal que lo hayan quitado», insistió al ser preguntado por la libertad en el arte en relación con la retirada de las obras de Santiago Sierra de la feria Arco el pasado año.

En tal sentido, Feito considera que hoy en día «no hay censura ninguna» pero que «por muy libre que sea un país», lo que «traspasa los límites de la convivencia», hay que pararlo. «Y no creo que haya censura. A mí no me han censurado nunca. Si quieres ir dando palos en la cabeza a la gente, es normal que te paren», incidió.

Feito, considerado precursor de la pintura de vanguardia en España, rechaza este término. «El arte sigue un camino y va avanzando y evolucionando y la gente lo llama la vanguardia, pero creo que a lo que llaman vanguardia no lo es. Estamos en una época de ocurrencias y de a ver quién es al que se le ocurre la mejor idea para llamar la atención, se hace célebre y gana mucho dinero», lamenta. En este sentido, considera que los jóvenes tienen hoy «el desafío» de evitar esta corriente del puro interés económico y publicitario.

Sobre El Paso, recuerda: «Éramos un grupo de amigos que luchábamos mucho y lo hacíamos porque estábamos de acuerdo en hacer algo para que las cosas se movieran en este país porque en cuestión de arte contemporáneo estaba bastante atrasado en comparación con el resto del mundo», explica para añadir que cumplieron sus pretensiones, pero no fueron conscientes de ello «hasta veinte años después», debido a los numerosos «palos» que les propinaron los críticos de la época. «Al cabo de años se han dado cuenta de lo que había supuesto y, naturalmente, aquello tiene su sitio en la historia del arte español, porque en ese sentido fue muy importante. Fue abrir puertas y ventanas y decir a la gente: el arte contemporáneo es esto y en España lo hacemos como en cualquier otro sitio o mejor», recuerda.

Setenta años de creación

«Los premios siempre se reciben muy bien. Es importante y un reconocimiento a mi trabajo durante tantos años y, claro, me ha gustado mucho. Los premios no hay que esperarlos nunca, pero cuando se reciben es una alegría», valoró Feito sobre la distinción que le han otorgado.

El artista madrileño sigue en activo «mientras pueda», pero confiesa que ha tenido que levantar el pie del acelerador: «A mi edad ya tengo unos límites físicos muy importantes. Tengo que conformarme con lo poco que puedo hacer y eso es muy duro y muy difícil, lo paso muy mal porque no puedo hacer nada de lo que he hecho toda mi vida».

Nacido en el seno de una familia humilde de carniceros, Feito ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en 1950. Allí adquirió el dominio de la técnica pictórica y sus primeras exposiciones individuales, ya con obras no figurativas, se celebraron en Madrid en 1954.

Tras completar sus estudios se instaló en París e inició una larga relación contractual con la galería Arnaud. En 1957 participó en la génesis y fundación del grupo El Paso, una aventura que buscaba renovar el arte y el ambiente artístico español y que proporcionó a sus protagonistas una gran proyección internacional. En 1960, Feito participó en la exposición New spanish painting and sculpture, en el MoMA de Nueva York y fue reconocido con el premio David Bright en la 30.ª Bienal de Venecia.

A comienzos de los 60, por un problema de salud, descubrió la meditación oriental y la pintura y las caligrafías chinas, que influyeron en su obra. También viajó a Filipinas, Camboya, Japón y otros lugares donde se adentró en la cultura oriental.Durante esos años, y en la década de los 70, su relación con Monteral se fue haciendo más frecuente e intensa, hasta que en 1981 se trasladó a esa ciudad canadiense donde residió hasta 1983. Desde allí pasó a Nueva York, donde vivió siete años, y en 1990 regresó a Madrid.

Gran exposición en el Reina Sofía

En el 2002, el Museo Reina Sofía organizó una gran exposición sobre la obra de Feito. El pasado año, en una muestra en el Palacio de Sástago, en Zaragoza, reunió una selección de sus creaciones a partir de esa fecha e incluye 115 obras colgadas en pared: 70 pinturas realizadas con la técnica del acrílico sobre lienzo y 45 dibujos sobre cartulina ejecutados con acrílico o con tintas china y roja. También podían verse cinco vitrinas en las que exhibía los ocho bocetos que Feito llevó a cabo para sus pinturas en el Monasterio de Paular, en Cuaderno de París (1978) y el Álbum de Pilles Corbeil (1982).
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Desde los inicios de su carrera, Luis Feito ha optado casi siempre por titular sus acrílicos sobre lienzo con números, costumbre que ha mantenido. La ausencia de título en sus cuadros pone de manifiesto la renuencia del pintor a dar cualquier pista interpretativa sobre los posibles significados de sus obras.